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Exaltado, lo que necesito para jugar (Parte I)

¡Buenas a tod@s! Como primer post de verdad en este nuevo blog he pensado en hablar de Exaltado. Como expliqué hace algunas semanas en el Nexo, estoy preparando una crónica para este nuevo curso, y en esta serie de posts voy a ir poniendo lo que les hice leer a los jugadores potenciales para que entraran en la temática y supieran algo de la historia. Surgieron bastantes dudas que les fui contestando en persona, por lo que supongo que también surgirán por aquí, ponedlas en los comentarios y os contestaré en la medida de mis conocimientos.

Exaltado es un juego de White Wolf que ya reseñé ampliamente en su día, así que si queréis saber algo en general y no tragaros los posts estos, pasad por los links y os llevarán directamente a ellos. Una de las cosas que mis amigos me dijeron fue que había muchos nombres y muchos eventos reseñados, la verdad es que lo resumí bastante a la hora de pasarlo, por lo que no os fijéis demasiado en nombres/acontecimientos/etcétera, si no estáis familiarizados, ya que según parece, puede confundir. Sin más aquí os dejo con la primera breve introducción del mundo de Exaltado.

¡Nos vemos en el siguiente post!

Exaltado está situado en la Segunda Edad del Hombre. La Primera Edad fue un tiempo dorado de paz y armonía. Los hombres, ungidos con el poder personal de los dioses, gobernaban el mundo con mano suave y benevolente. Estos seres eran conocidos con el nombre de Exaltados, y disponían de unos pavorosos poderes ancestrales para luchar contra los enemigos de los dioses. Triunfaron sobre estos enemigos y los dioses les concedieron el control de la Tierra.


Durante una era sin tiempo, los Exaltados gobernaron, y su inexpugnable territorio se llamó el Reino. Pero los agonizantes enemigos de los dioses lanzaron una terrible maldición sobre los Exaltados. Su oscura magia penetró lentamente en el Reino así como en los corazones de los Exaltados. La benevolencia de los gobernantes del Reino se tornó en tiranía, y la guerra civil acabó con la paz. Como no había otra alternativa, los Vástagos del Dragón se alzaron y acabaron con los Exaltados Solares, que eran los que gobernaban el Reino en aquel tiempo.

Un poderoso grupo de Exaltados Celestiales, los Siderales, había ayudado a los Vástagos del Dragón a acabar con los anteriores gobernantes. Acordaron desaparecer sin dejar rastro. Los textos que los mencionaban fueron destruidos, y todo recuerdo suyo desapareció de las memorias de los mortales hasta que sólo fueron una leyenda. Desde su escondite crearon una religión, la Orden Inmaculada, que predicaba a su rebaño de mortales la superioridad espiritual innata de los Vástagos del Dragón.


Se vigiló estrechamente a los Solares que seguían reencarnándose, creándose la Partida Salvaje; armados hasta los dientes, los miembros de este ejército caían sobre cualquier Solar renacido y lo destruían antes de que tuviese la posibilidad de ejercitar sus poderes.